Área 03

Formación humana, espiritual y moral.

Cómo trabajamos virtudes, valores y compromiso con los demás. La parte que no se mide en boletines, pero que sostiene todo el resto.

Niños en una jornada de servicio
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Forja del carácter moral

Virtudes concretas en lo cotidiano

La Forja del Carácter es un programa transversal que trabaja virtudes específicas a lo largo del año: paciencia, gratitud, valentía, generosidad, perseverancia, sinceridad. Cada virtud se elige, se nombra, se conversa y se practica.

No es una clase aparte. Es una mirada que atraviesa el aula, el recreo y los proyectos. Cuando un chico ayuda a un compañero a guardar el material, lo nombramos. Cuando alguien dice la verdad aunque sea difícil, lo nombramos. Lo que se nombra, se cultiva.

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Proyecto VIRTUS

Investigar y experimentar la naturaleza

VIRTUS es un proyecto escolapio que combina investigación, experiencia práctica y reflexión sobre los fenómenos naturales. Los chicos hacen experimentos, registran observaciones, formulan hipótesis y reflexionan sobre lo aprendido.

El nombre virtus remite a la virtud entendida como excelencia: hacer las cosas bien, con cuidado, con rigor, con asombro. Una manera de unir la formación científica con la formación humana.

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Aprendizaje en servicio

Lo que aprendemos lo ponemos al servicio

El Aprendizaje en Servicio convierte el aprendizaje del aula en proyectos concretos para la comunidad. No es asistencialismo: es poner el conocimiento al servicio de un problema real.

En los primeros años, las acciones son chiquitas: ayudar a otros chicos, cuidar el patio, escribir cartas a vecinos. A medida que crecen, los proyectos se van ampliando — desde organizar campañas hasta trabajar con instituciones locales. La idea es que servir sea parte de la educación, no un agregado.

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Identidad católica

Una vida espiritual abierta y respetuosa

Somos un colegio católico. Eso significa que la fe atraviesa la vida cotidiana: el momento de oración al inicio del día, la celebración de las fiestas religiosas, la preparación a los sacramentos para quienes los reciben, las clases de catequesis a partir de Primaria.

Al mismo tiempo, recibimos a familias de toda creencia o de ninguna. Pedimos solo que conozcan y respeten esta identidad: ningún chico se siente excluido por su origen religioso, y ningún chico es presionado para profesar una fe.

La pedagogía calasancia tiene 400 años de experiencia en esto: educar en lo cristiano de manera que abrace, no que separe.